La política de inmigración

El gobierno de los EE. UU. ha emitido fuertes demandas al Congreso sobre la política de inmigración. El presidente Trump dependerá del cumplimiento de la ley para determinar si se llega a un acuerdo sobre un acuerdo que permita que cientos de miles de jóvenes inmigrantes ilegales permanezcan en Estados Unidos.

La política de inmigración

La Casa Blanca ha presentado una lista de planes gubernamentales para la política de inmigración al Congreso de los Estados Unidos. Entre ellas, por ejemplo, la financiación del controvertido muro fronterizo con México, las deportaciones aceleradas y el drástico aumento del número de empleos en las autoridades de inmigración y aduanas (ICE). El plan consiste en desplegar 10.000 funcionarios públicos adicionales.

El sistema de la tarjeta verde para los permisos de residencia permanente también debe ser reformado, de acuerdo con las ideas del gobierno del presidente Donald Trump. Trump también quiere ver medidas más estrictas para reducir la afluencia de menores no acompañados de Guatemala, El Salvador y Honduras que son enviados a los Estados Unidos por sus padres ante la violencia en el hogar.

“”La reforma migratoria debe crear más empleos, salarios más altos y más seguridad para los estadounidenses””, escribió Trump al Congreso para subrayar por qué las propuestas son””necesarias””.

La lista de Trump se considera la base para las próximas negociaciones del gobierno sobre el destino de casi 700.000 inmigrantes jóvenes que habían sido traídos ilegalmente a los Estados Unidos como niños por sus padres.

El presidente demócrata Barack Obama había otorgado a este grupo, conocido como el “”Soñador””, un estatus de protección temporal en 2012 por orden judicial, pero su sucesor republicano lo revirtió en septiembre. Dejó que el Congreso encontrara un nuevo arreglo para el programa, que él llamó inconstitucional, para la primavera.

Ningún compromiso a la vista

Los demócratas en el Congreso esperaban un acuerdo con Trump para permitir que los inmigrantes se queden en Estados Unidos. Sin embargo, la lista de exigencias denominadas principios podría poner en peligro un acuerdo: si se aplica, supondría un considerable endurecimiento de la política de inmigración estadounidense.

Los líderes de los líderes demócratas en el Senado y la Cámara de Representantes rechazaron la lista inmediatamente. La propuesta “”no pretende llegar a un compromiso””, se dijo en una declaración conjunta.

El programa Dreamer

Oficialmente, el programa, que fue introducido por el entonces presidente estadounidense Barack Obama en 2012, se llama “”Acción Diferida para la Llegada de Niños”” (DACA). Los inmigrantes que llegaron a los Estados Unidos con menos de 16 años de edad y sin papeles válidos pudieron obtener un permiso de residencia y trabajo con una validez de dos años y la posibilidad de renovación.
Sin embargo, se cumplieron ciertas condiciones. Por ejemplo, no se les permitía ser condenados por delitos, tenían que ser menores de 31 años en el momento de presentar la solicitud y habían estado en los Estados Unidos continuamente desde 2007.

Obama quería proteger a la gente que había venido ilegalmente a los Estados Unidos con sus padres cuando eran niños, en realidad por ley. Sin embargo, no lo hizo en vista de las proporciones mayoritarias en el Congreso. El proyecto de ley llamado “”Dream Act”” fue dejado atrás, y Obama promulgó su decreto. Los beneficiarios heredaron el nombre “”Soñador”” de la factura.